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¿Tu seguimiento no registra ninguna apertura?

Casi siempre se trata de una de las cuatro causas siguientes. Comprobarlas todas lleva alrededor de un minuto.

En la mayoría de los casos la corrección lleva menos de un minuto y el seguimiento vuelve a funcionar en el siguiente email.

Comprobación 1

¿Has iniciado sesión en la extensión?

Instalar la extensión no basta. El seguimiento solo se activa si has iniciado sesión en la barra lateral de Mail Tracker, con la cuenta de Google desde la que envías tus emails. Es lo primero que hay que comprobar.

Cómo comprobarlo: Abre Gmail, haz clic en el icono de Mail Tracker en la barra lateral derecha y comprueba que aparece tu dirección. Si manejas varias cuentas de Gmail, asegúrate de estar conectado en la que envía.

Abrir Gmail
Barra lateral de Mail Tracker en Gmail con el botón de inicio de sesión
Comprobación 2

¿Tu suscripción está activa?

Al terminar la prueba gratuita, o si falla un pago, el acceso al seguimiento queda suspendido. Tus emails se envían con normalidad, pero no se les añade ningún tracker. Por eso no aparece nada, sin ningún mensaje de error visible en Gmail.

Cómo comprobarlo: Abre tu área de cliente y revisa el estado de tu suscripción. Si ha caducado o hay un pago pendiente, reactívala: el seguimiento se reanuda de inmediato en los envíos siguientes.

Comprobar mi suscripción
Comprobación 3

¿Añadiste un tracker a ese email?

Un email solo se rastrea si se insertó un tracker antes de enviarlo. Si lo añades a mano cada vez, basta un olvido para que un email salga sin seguimiento.

Cómo comprobarlo: En la ventana de redacción de Gmail, haz clic en el icono de Mail Tracker antes de enviar. Para no tener que pensarlo, activa el seguimiento automático desde la barra lateral: cada email enviado se rastreará por defecto.

Ver la guía de uso
Comprobación 4

¿El destinatario muestra las imágenes?

El seguimiento se basa en un píxel invisible que se carga desde nuestros servidores en el momento en que se abre el email. Si tu destinatario ha desactivado la carga automática de imágenes, o si su cliente de correo las bloquea, ese píxel nunca se carga y no se puede detectar ninguna apertura. Aun así, el email puede haber sido leído.

Cómo comprobarlo: No hay nada que corregir por tu parte: ese ajuste pertenece al destinatario. Para probar tu instalación, envía a una dirección en la que sepas que las imágenes se muestran automáticamente.

Cuando falta una apertura, o aparece sin motivo

El seguimiento por píxel tiene límites estructurales, idénticos para todas las herramientas del mercado. Conocerlos evita leer mal tus estadísticas.

Apple Mail Privacy Protection

Desde iOS 15, la aplicación Mail de Apple precarga las imágenes de todos los emails recibidos, incluidos los que el destinatario no abrirá nunca. Por eso puede registrarse una apertura aunque nadie haya leído tu mensaje.

Outlook y correo corporativo

Outlook y muchos sistemas de correo corporativo bloquean las imágenes por defecto: el email se lee, pero no llega nada. Al contrario, algunos filtros de seguridad abren los emails antes que el destinatario y provocan una apertura que no procede de él.

Un email enviado a ti mismo

Gmail muestra tu propio mensaje desde su caché sin recargar siempre el píxel. Una prueba enviada a tu propia dirección no es fiable: usa otra dirección, idealmente en otro dispositivo.

Tus propias aperturas

Cuando vuelves a abrir un email rastreado desde un equipo donde la extensión está instalada y con la sesión iniciada, esa apertura se descarta: no infla tus cifras. En cambio, si consultas ese mismo email desde otro dispositivo, otro navegador, o sin haber iniciado sesión en la extensión, contará como una apertura normal.

Estos límites no son propios de Mail Tracker: ninguna herramienta de seguimiento de emails puede sortearlos, porque provienen de los propios clientes de correo.

¿Has desinstalado Mail Tracker?

Volver a instalar la extensión es un clic desde Chrome Web Store, y no hay nada que reconfigurar.

Reinstalar la extensión

Tu cuenta y tu historial de seguimiento están intactos: todo vuelve en cuanto inicias sesión de nuevo.

¿Nada de esto encaja con tu caso?

Escríbenos indicando tu navegador y la hora de envío del email en cuestión, y rastrearemos tu tracker.